Mezclas, Repellados (acabados) y Stuccos.

Quizás la aplicación más difundida de la cal se trate de su utilización en diferentes mezclas de albañilería y sin embargo en muchos casos es la menos entendida, es por mucho el material de construcción que más ha resistido la prueba del tiempo, las estructuras milenarias construidas con cal siguen en pie hoy en día y es un material tan vigente como lo fue hace miles de años, sus características y las propiedades que le confiere a las mezclas que la contienen son únicas; mejora la plasticidad y adherencia de cualquier mezcla, la hace manejable en fresco e impermeable una vez que seca, evita agrietamientos, aumenta el aprovechamiento de materiales debido a su densidad y por su velocidad de fraguado permite utilizar mezclas incluso preparadas con días de anticipación, puede ser utilizada en conjunto con el yeso para formar escayolas o con el cemento para acelerar su fraguado, dichas mezclas sirven perfectamente para unir piezas de albañilería se trate de ladrillos, bloques, celosías, tejas o cuñas, es utilizada en cimentaciones de piedra braza es decir para unir piedra contra piedra o para construir muros con la misma técnica.

Las mezclas con arenas finas se utilizan para dar acabado a cualquier tipo de superficies, se trate de muros, techumbres, pisos o interiores de cisternas y aljibes, debido al perfecto acabado liso que presentan son muy apreciadas con colorantes minerales para lograr acabados arquitectónicos de gran estética.

Los estucos tienen la característica de ser mezclas que se componen de cal y polvo de mármol, eventualmente pueden contener yeso y pigmentos minerales, una vez seco el estuco se puede pulir con diversas técnicas lográndose enlucidos que se consideran verdaderas obras maestras del arte, de los más famosos del mundo son los venecianos.