Tratamiento de aguas.

En la rama de tratamiento de aguas la cal es utilizada tanto en la potabilización, como el acondicionamiento de aguas industriales y el tratamiento de aguas residuales.

En el caso de la potabilización elimina la dureza del agua, aparte de servir como agente desinfectante y -en su caso- eliminar o disminuir la utilización de cloro.

En el acondicionamiento de aguas industriales es utilizada a gran escala para ablandar el agua eliminando los componentes que generan incrustaciones en los procesos, se utiliza para preparar el agua utilizada por calderas en las plantas termoeléctricas, para el agua servida a prácticamente todo tipo de calderas, para el agua de procesos de la industria de jabones y detergentes, para acondicionar el agua de la industria refresquera e incluso para preparar el agua de enfriamiento de las plantas nucleoeléctricas.

En el tratamiento de aguas residuales ya sean municipales o industriales se utiliza en el acondicionamiento primario para reducir la acidez y ecualizar las aguas a pH cercanos a 7, a su vez es utilizada en el tratamiento primario como floculante y precipitante, sustituyendo o disminuyendo la utilización de polímeros, sulfato de aluminio y cloruro férrico; aunque éstos pueden ser utilizados en conjunto dependiendo del diseño de la planta, si es utilizada en esta parte del tratamiento, la cal desodoriza las aguas evitando malos olores y disminuye drásticamente la concentración de patógenos eliminando los huevos de helminto que se utilizan como referencia dentro de los coliformes fecales, dejando un agua ideal para pasar a tratamientos secundarios.

Si el agua llegase a necesitar un tratamiento terciario (físico-químico), la cal encapsula metales pesados al igual que radionúclidos y los precipita, eleva el pH por encima de 12; eliminando prácticamente toda actividad patógena -sea ésta bacteriana o viral- y acondicionando el agua para pasar a los reactores correspondientes.